SONIA
MARÍA
VANESSA
Somos maestras de profesión, pero sobre todo de corazón. Sabemos realmente lo que significa trabajar con niños pequeños con unos intereses y necesidades tan diferentes, con formas muy distintas de pensar, con sus peculiares anécdotas e historias, con sus risas y también con sus llantos, con sus abrazos y besos a cada instante, con su inocencia y con esas ganas de escucharte y aprender de todo lo que les transmites.
Para nosotras ser maestras de infantil es un trabajo maravilloso, ya que te implicas en una educación que será la base de su futuro y parte de ese futuro será gracias a tu trabajo.
Pero… nosotras también aprendemos cada día algo nuevo de nuestros pequeños, sin ellos saberlo nos enseñan increíbles lecciones de vida, son como nuestra segunda familia, ya que desde que los conoces forman parte de tu vida, ya que te roban una parte de tu corazoncito, tus mejores momentos se los regalas a ellos e incluso tus peores días son capaces de cambiar con un simple gesto de cariño, de amor puro y verdadero. Es algo que no podemos explicar con palabras… ver a nuestros peques sonreír, superar sus miedos, alcanzar sus metas, conseguir sus sueños...
Os vamos a contar el secreto por el que decidimos ser maestras de infantil:
¿En qué trabajo te abrazan a cada momento y te dicen mil veces lo mucho que te quieren? ¿Y a quién pueden regalar más flores o dibujos que a nosotras?
¿Dónde podríamos trabajar a la par que disfrutar o jugar como un niño más?
¿En qué lugar te pueden escuchar con tanta atención y asombro? ¿En qué lugar podrías enseñar a escribir y leer a grandes profesionales en un futuro? ¿O dónde te realizarán tus propios retratos o grandes obras de arte de forma gratuita?
¿En qué trabajo faltas unos pocos días y te reciben con los brazos abiertos de par en par?
¿En qué otro sitio derramarás lágrimas porque se terminan esos años tan felices junto a tu segunda familia?
Aún nos queda muchísimo por aprender y mucho camino por recorrer, pero seguiremos con la misma ilusión y vocación por nuestro trabajo, porque en esta profesión se reciben cosas únicas a cambio de muy poco. Porque para nosotras, es el trabajo más gratificante y bonito que hay, ya que haces sonreír a las personas más importantes del mundo, los niños y niñas.